Buscar este blog

domingo, 19 de octubre de 2014

La llama



Arde muy dentro, con la intensidad que nunca había tenido… Es cálida y su luz alumbra hasta los días más grises. Es aquella llama que no había vuelto a ver la que arde en mi interior esta noche, mostrándome que no había muerto.

Aquella llama es la que una vez me llevó a la locura, la que hizo que me arrojará sin titubear a conocer la vida, a enfrentarme a mis demonios, a atreverme a ser yo mismo y la que, irónicamente, me arrastró hasta donde estoy hoy en día.

La vida que me dio nunca la desprecié, ni siquiera hoy en día cuando, al ver los destrozos que dejó esa llama me doy cuenta de que perdí muchas cosas. Aquello que perdí fue recompensado con un sinfín de fortunas y alegrías que creo no haber apreciado en su momento.

Creí que se había esfumado, que se había apagado y yo había muerto, pero aquí sigue, tenue, cálida, en lo más profundo de mi ser, tras las barreras que existen dentro de mi y que sé que debo destruir. Solo así la llama arderá, incluso con más intensidad, y la vida tomará una vez más el sentido que falta hoy en día.

sábado, 14 de junio de 2014

El fin de una etapa



Se ha acabado un semestre más, pero no es uno cualquiera, sino es el fin de una etapa, de algo que empezó hace mucho y que no puedo dejar pasar. Solo que en este caso no estoy involucrado del todo.

Es el fin de una etapa donde yo compartí con muchas personas momentos inolvidables que marcaron mi vida, y a la vez creo haber marcado las vidas de otras personas (espero). Es de estas personas de quien quisiera hablar, pues justamente este semestre significa su paso a nueves experiencias,  y es impresionante verlos terminar, el poderlos ver volar ya con sus propias alas y emprender un nuevo camino en este mundo que en muchas ocasiones es cruel y terrorífico. Viéndolos desde el suelo me hace darme cuenta que, aunque les perdí el ritmo, pude ver su desarrollo en las personas que son hoy en día, personas de bien en muchos sentidos, que están a punto de llevar su vida a un nuevo nivel, y que será un placer verlos crecer en todo aspecto de su nueva vida, claro, si me lo permiten.

 Estoy muy orgulloso de cada uno, sean mis amigos del alma o mis conocidos, pues he visto la grandiosa evolución de cada uno, de una u otra forma, y es todo un shock, pues de los jovencitos que fuimos en preparatoria, o los chavitos de secundaria, e inclusive los niñitos de primaria ha habido un radical cambio, pero siempre sin perder la esencia de lo que son.

Les deseo el éxito en todo lo que se propongan en su vida, trabajen duro, disfruten de las oportunidades que se les presenten, amen, lloren, rían, enójense, apasiónense, pero siempre háganlo conscientes de las consecuencias, y que realmente venga de corazón, y todo aquello que hagan, háganlo con amor, pues las mejores cosas surgen cuando les pones corazón y amor.

Y en unos años podré experimentar esto que viven ustedes. Solo hay que esperar, por lo mientras mis mejores deseos para ustedes.

A palabras necias...



Hace un tiempo creí conocer a quienes me rodeaban, a mi círculo íntimo, pero como alguna vez alguien me dijo: Nunca terminas de conocer a alguien. Y No puedo estar más de acuerdo en eso.

La persona que juraba comprensiva y reflexiva  resultó ser una persona sorda y ciega, que no gusta de toparse con los defectos que tiene, y en cambio prefiere culpar que enfrentar su realidad. Y no perdona, no reflexiona, las palabras no las capta y por tanto no hacen eco en lo más profundo de su ser.

Y normalmente las personas que quiero me importan, y lucho por mantener los lazos que tengo con las personas, pues me parece que en estos tiempos donde todo es tan desechable, el mantener los lazos con una persona se vuelve muy valioso. Pero en este caso no lo es. El hartazgo de tener que discutir para llegar a la persona es algo común en esta situación, y es desgastante. Me parece que es tan desgastante que lo más sano es dejar todo por la paz, pues son este tipo de relaciones las que poco a poco acaban con uno si se mantienen.

Creo que a mi edad ya pasé por muchas situaciones así como para seguir en una relación como esta. ¡Diablos! Ni siquiera en una relación de noviazgo permitiría esta situación, es estúpido e innecesario. Dejo las armas a un lado y me retiro de esta lucha que estuvo perdida desde el principio, y decido seguir el camino con quienes realmente importan, con aquellas personas con las que puedo compartir hasta mis peores momentos, mi peor lado y mis peores experiencias y aún así me aceptarán y querrán.

Así que aquí está la bandera blanca, yo me rindo (y eso es algo que no suelo hacer, a no ser porque realmente no hay solución), tómala o déjala, me da igual, pues bien dice el dicho:

“A palabras necias, oídos sordos”

viernes, 2 de mayo de 2014

Hartazgo

Soy un hombre muy paciente. Aguanto cosas que realmente me sorprende que pueda aguantar (claro está, me refiero a cosas emocionales), pero hasta el hombre más paciente llega a su punto de quiebre, y creo que he llegado a dicho punto. ¿Cómo es que llegué ahí? NPI (Osease "Ni Puta Idea").

Algo de lo que estoy seguro es que detesto a las personas asfixiantes, presumidas, petulantes, controladoras, que aparentan algo que no son con el fin de apantallar. ¡Qué hueva con cada una de las personas que poseen dichas características!

Pero hay otras cosas que me llevan al hartazgo, y eso es algo que no se encuentra en otros, sino en mi. No soy capaz de levantar un dedo por mi, estoy tirado en la mediocridad últimamente, y a pesar de que lo sé y estoy consciente de ello no soy capaz de darle solución, lo cual a mi parecer es más importante que hacer corajes por una persona en especial.

Al final, tras dicha reflexión que quedará plasmada con un sinfin de ideas mias nacidad en tiempos de desesperación (y una que otra mamada que se me vino a la cabeza en su momento) y espero que, en un tiempo futuro cuando desempolve este blog, encuentre dicho texto y sea capaz de decir "ah, que pendejito andaba en ese momento".
 

miércoles, 16 de abril de 2014

Life of D

Aquella noche tomé la decisión más difícil de mi vida… Una de la que nunca podré olvidarme…

—…Así que este es el sitio del que me hablabas, ¿no es cierto?
—Efectivamente. Veo que recordaste la charla que tuvimos hace unos días. —Me dijo, posando sus ojazos marrones en mis ojos. Me hizo sonrrojar.

Lo tomé de la mano y buscamos un lugar dentro de aquel extraño, pero interesante lugar.

—Daniel, tú sabes que te quiero, ¿verdad?
—Por supuesto, no sé porqué lo dudas. De no ser así no hubiera venido hasta este lugar tan extraño a estas horas de la noche. —Le dije con una tímida sonrisa.
—Jeje… Cierto. —Respondió mientras se rascaba la cabeza de esa manera tan boba que acostumbraba. —Pues hoy, bajo esta luna, y en este lugar quiero pedirte que unamos nuestras vidas en nombre del amor que nos tenemos.

Lo miré incrédulo. ¿Acaso me estaba pidiendo matrimonio? ¿O a que se refería con "unir nuestras vidas"?
Y sin esperar a que yo respondiera, me tomó del brazo y me llevó hacía…

—¿Qué te parece? —Me dijo, señalando aquel extraño círculo en el suelo que brillaba con una tonalidad azul a los rayos de aquella luna llena que nos vigilaba desde lo más alto de la bóveda celeste.

No pude responder. Estaba aterrado, no entendía nada. Esto parecía una de esas historias cuya trama revolvía alrededor de la magia, al servicio de un amo de la oscuridad, o de uno de esos sacrificios satánicos de los que tanto se habla.

—Daniel… Te amo. —Dijo, y acto siguiente me arrojó al interior del círculo.

Al caer dentro de él todo empezó a tornarse azul a mi alrededor, y un dolor insoportable empezó a recorrer mi cuerpo. No podía más que expedir una serie de gritos que para nada sonaban como algo que un humano en condiciones normales produciría. Y de repente todo empezó a volverse borroso.

Y lo último que logré oír antes de desvanecerme fue:

—…Bienvenido al infierno, mon amour…

lunes, 14 de abril de 2014

De corazón



Es inútil tratar de regresar al pasado y recuperar algo que siempre estuvo destinado a ser fugaz. Es también tonto creer que con un coraje se solucionaría todo, o que al menos podría proteger mi integridad, la cual hallaba en su momento hecha jirones.

Es por eso que redacto estas palabras, para expresar una verdad que ha llegado a mi desde hace un rato y que he evitado aceptar por orgullo, lo cual, en mi opinión más consciente, es una mamada de mi parte.

La verdad es que no hay nada que odiar, mi vida pasó por una linda historia de amor, y así se debe de quedar en mi memoria. Lo demás son detalles extra que fueron surgiendo a lo largo del sinuoso camino en que se convirtió mi vida tras el adiós. Y digo, esto no justifica la serie de puñaladas que recibí de algunas personas relacionadas con esta dulce historia, pero tampoco me da el derecho de portarme como si yo fuera la víctima de la historia. Ambas partes comparten culpa, y ambas partes merecen respeto, pues no siempre las cosas son como uno de los interlocutores cuentan.

Así que ahí está, libero mi alma de un rencor estúpido e innecesario. Hermanos, podéis ir en paz, el pendejo en turno ha soltado la lengua al fin. Dejemos que nuestros actos nos pongan en nuestro lugar, y ya nosotros forjaremos nuestro camino y nuestra penitencia a lo largo del trayecto. Solo uno sabe qué cosas carga en su conciencia, y qué es lo que lo llevará a querer darse de topes contra una pared.

Venga la vida, déjenme abrazarla, que en esta ocasión puedo decir que soy sincero en cuanto al final del cuento de hadas. Y ahora a arreglar mi vida amorosa, que por desmadritos terminé abordando el tren del mame un par de añitos, y la verdad, eso no rifa.

Good grief.

Be Okay



Poner en balanza lo vivido, eso es algo que he estado haciendo últimamente. ¿La conclusión a la que he llegado? No tengo mucho de que quejarme últimamente, como dice aquella canción de Oh Honey.

Tengo salud, una familia que me ama (aunque a veces me guste hacerme de la vista gorda con respecto a ello), un grandioso círculo de amistad, estudio lo que quiero, voy bien en cuanto a calificaciones, tengo una bella historia de amor en mi pasado y cicatrices emocionales que al cerrarse se convirtieron en una señal de que estoy vivo.

A veces, por mis antecedentes me cierro a lo bello que tengo en mi vida, y me sorprende verme en una posición tan pesimista, cuando en un principio mi personalidad (o lo que en algún momento lo fue) era totalmente optimista.

Obviamente hay cosas en este momento que me molestan o asfixian, pero no por eso he de quedarme sentado en mi rincón, azotándome por errores del pasado, o por amores que no cuajaron en su momento. ¡Por deus Daniel, tienes 22 años, hay mucho por vivir aún! La historia no acabará en un buen rato.

Cuesta trabajo reafirmarme a mi mismo que las cosas están mejor que hace 4 años, y es difícil de mi zona de comfort cuando la vida me ha puesto una golpiza de realidad que se compara al mosh pit de alguna tocada. Quiero vivir y ser feliz en totalidad, y es por eso que he tomado decisiones un tanto “pesadas” para algunas personas, como lo es estar soltero por un buen rato. ¿A qué se debe esto? Muy simple: mi idea es que si no estoy bien conmigo mismo como para amarme, entonces ¿cómo pienso amar a otra persona?

Yo no quiero sexo desenfrenado, o ligues fugaces de esos que te sirven para saciar el instinto un rato (aunque a veces lo parezca), sino que quiero algo duradero. Quiero compartir momentos de mi vida con otra persona que quiera hacer lo mismo, tomarnos de la mano y caminar juntos, hablando de tonterías, riéndonos como dos idiotas y compartir el amor con un abrazo o un beso. No solo un palo y ya.

Relacionado con esto va mi ´personalidad. Quiero escarbar en mi interior durante un tiempo, y rescatar aquel yo que se quedó enterrado bajo los fragmentos de mi vida de hace un par de años, para ser el Daniel que debo ser.

Por el momento me hallo aquí, vivo y reservado ante una vida que empieza a abrirme los brazos nuevamente. Y espero que esta vez la muy puta no me de una patada en el trasero, como acostumbró a hacer durante la pasada etapa de mi vida.