Te has acelerado con una buena noticia, latiendo a mil por hora. Has latido fuertemente cuando el amor toco a tu puerta, y también estuviste al borde de la muerte cuando aquel ser querido te abandonó... ¡Pero nunca dejaste de latir!
Te admiro en verdad, pocos como tu resisten tantas emociones fuertes.
Eres el incansable compañero de románticos y enamorados, un tesoro para los desgraciados y el mas grande regalo que se le puede dar a alguien...
Poesías, canciones, relatos, novelas, etc... Has sido parte importante de todas esas cosas y muchas otras más, y lo seguirás siendo a pesar del tiempo.
Tu, amado corazón, eres la piedra angular de las relaciones humanas... Y gracias a ti podemos, de forma metafórica, sentir amor, poder odiar a alguien o resentir una vieja herida...
Por todas estas cosas gracias... mi querido corazón...
"El corazón tiene razones que la razón desconoce"

