Buscar este blog

martes, 31 de diciembre de 2013

Recuento 2013: Lo que el año desmadró (o arregó)



¡Se acaba el año, señores y señoritas! Y ¿Saben qué significa eso? Así es, es hora del recuento anual.

Este año fue bueno, punto. No puedo decir que fue el mejor, pero tampoco fue malo, simplemente fue bueno. Conocí a muchas personas nuevas, y amplié horizontes, además de enfrentarme a situaciones que pusieron en juego mi sentido para actuar coherentemente y no cagarla.

Sin más preámbulos, va en recuento:

Enero

Enero inicia desde donde lo dejé, con un malestar proveniente de mi cumpleaños, pero con el cual me replanteo muchísimas cosas. De ahí en fuera todo sigue su curso habitual.
Me preocupa que una de mis calificaciones no esté en mi historial, pero para la fecha de inscripción queda todo arreglado.
Bienvenido a segundo semestre, Daniel, no sabías lo que te esperaría en ese semestre, el cual inicia con mucho trabajo.

Febrero

Febrero trae consigo los inicios de la tan temible práctica con los niños, lo cual resulta ser un nuevo reto y una nueva experiencia para mí (Y de la cual preferiría no recordar nada de lo pesado que fue XD). Trae consigo mi etapa más cursi, pues entra en juego una personita que empezaría a moverme el tapete un poco. El semestre sigue su curso, aún con la presencia de uno que otro problemilla en el grupo.

Marzo

En este mes concluimos la práctica con los niños… Y empezamos a preparar la otra. Los problemas en el grupo llegan a su punto máximo (y más estúpido), al grado de poner en riesgo la unión del grupo. Empiezo a interesarme más por este chico, lo cual me pone en una crisis de “arriesgarme o aguantarme”, pues no había certeza suficiente para aventarme. Debido a un problemilla con el trabajo en el laboratorio, desatamos la furia del profesor, el cual exige que ruede una cabeza a cambio de dejar nuestras calificaciones intactas. Llegan las vacaciones de semana santa y con ellas un secretillo que me haría reconsiderar varias cosas.

Abril

Abril hace acto de presencia con bandera de dificultad. Se empieza a notar la cercanía del fin del semestre, por lo que el peso de los trabajos empieza a tornarse más pesado. Los reproches del profesor siguen durante un tiempo. Mi rata de laboratorio, Munch, tiene su último contacto con nosotros a finales de mes. Iniciamos la segunda práctica de Aplicada en la primaria de mi infancia. El interés por el chico sigue, pero mi incertidumbre también lo hace.

Mayo

Llega el fin de semestre y con él el ambiente de tristeza por la separación que nos esperaba. Terminamos la práctica de Aplicada y termino llorando por lo agradable del trabajo con los niños y los recuerdos que me trajo el haber estado trabajando en mi antigua primaria. La entrega de calificaciones de Laboratorio se torna una pesadilla cuando el profesor se pone a reprocharnos (tras un periodo en que no lo hizo), ayudado por las burlas de su ayudante.
Acaba el semestre y terminamos separándonos, esperando que los grupos donde terminemos sean buenos.

Junio

¡Vacaciones al fin!
Me hacen ir por calificaciones durante unos días sin resultado alguno. Me dedico a descansar y a conocer gente, y youtubers. Mi vida se tranquiliza del ajetreo de la escuela. De ahí en fuera es un mes muy tranquilo.

Julio

Se dan una serie de cambios en mi vida, empezando por los planes de mis padres de mudarnos. Se da una salida con la Manada, la cual es siempre muy agradable. Llega el momento de la verdad: la reinscripción, y para mi decepción no se me permite elegir el grupo que tanto quería, así que me encamino al grupo del chico que me gusta, y donde 2 de mis mejores amigas del 59 fueron a dar también.

Agosto

Empieza agosto y con ello un nuevo semestre. ¡Y de qué manera! Tengo tarea todos los días durante medio semestre. El grupo me termina agradando más de lo que esperaba, y conozco a varios de mis compañeros, con los que haré una gran amistad más adelante. Tomo también una decisión de la cual me arrepentiré más adelante.
Le agarro costumbre al grupo rápidamente, pero no a la carga de trabajo. Meto mi solicitud de beca, para ver si me la pueden otorgar.

Septiembre

Continua la carga continua de trabajo, a la cual empiezo a agarrarle cayo al fin. El trabajo con Carmen y Kike se nos hace increíblemente agradable a Citlalli y a mi, por lo que no existe gran dificultad en los trabajos. Me encuentro extremadamente feliz en este grupo porque me da pie a aprender muchísimo. Me llega la noticia de que no se me otorgó la beca.

Octubre

De nueva cuenta el ambiente se empieza a tensar, pues a pesar de que ya no hay tanta tarea, nos toca armar y aplicar proyectos.
Empiezo a sucumbir al estrés de una manera horrenda, mientras que mis amigos lo hacen a su manera. En este mes conozco a Mario. Empezamos a aplicar encuestas de Métodos y el experimento de Laboratorio, ambos dejándome grandes enseñanzas.

Noviembre

Final de semestre nuevamente. Por el estrés empieza a haber roces entre algunos de mis amigos. Toca la aplicación del proyecto de Aplicada y el concluir trabajos. Nos enteramos que el Doctor Florencio se tomará un año sabático, y nos deja tristes por la noticia.
Concluimos el semestre al fin, llenos de conocimientos y habiendo formado nuevos lazos entre los chicos del grupo. Muchos de mis amigos empiezan a unirse a proyectos, lo cual me hace tener una mejor actitud y buscar el mío propio.

Diciembre

Mi mes favorito, y el que espero con ansias. He decidido empezar a ejercitarme y también he empezado a ver que es lo que quiero hacer con mi vida mientras estoy en la carrera. Este mes ha sido el que más me ha dado claridad en cuanto a cosas de mi vida, a pesar de la poca actividad que he tenido durante el mes.



Como ven, este año no fue gran cosa, pero fue importante en ciertos campos de mi vida, por lo que estoy agradecido de lo que me deja, y espero que este 2014 que llega sea mucho mejor. Pues solo queda esperar a ver que es lo que me depara el año que llega.

¡Un abrazo a todos, y muy feliz año!

viernes, 20 de diciembre de 2013

22



Llega diciembre y es señal de un evento más en mi vida: la hora de concluir un año. Y no solo un año del calendario, sino un año más de mi vida.

Los 21 años han sido, sin lugar a dudas, una de las etapas qué más me han enriquecido desde hace tiempo, pues e vivido experiencias geniales, y me ha dado conocimiento y madurez suficiente, para 365 días.

Aunque cabe destacar que a esta edad sigo arrastrando una serie de problemillas que no se han podido solucionar, pero que empiezo a ver con más claridad cómo poder abordarlos, lo cual siempre es de gran ayuda.
Y como siempre, agradezco el hecho de seguir cumpliendo años, de conocer gente grandiosa como mis actuales amigos de la FES, y de mantener en mi vida a las personas que en verdad valen la pena.

Ahora que llega la edad que me gusta denominar “el cuatro”, espero seguir mi vida, mis aprendizajes, mis lazos con las personas, y el redescubrirme para poder emprender el vuelo en mi vida.

Y pues, ¡a darle! ¡Por otro año más de vida!