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lunes, 29 de agosto de 2011

Maldición de amor.

Tu voz resuena en mi interior
y un grito apagado se oye en la distancia.
Es mi deseo que intenta huir...
Huir para hallar eso que tanto busca...

¿y que busca? Te preguntarás...
Una piel de bronce que reluzca con sudor,
unos labios carmines tan suculentos como una cereza,
unos ojos tan brillantes como las estrellas
y un corazón seductor que lo atrape para siempre...

Mi alma está maldita, y tu eres el culpable...
Seduciste a mi ser con tu excitante esencia,
me diste a probar la abrosía de tus labios,
deleitaste a mi oído con tu voz encantadora,
y con tus manos hiciste de mi tu esclavo...

Ahora busco más de todo aquello que me diste...
Quiero entregarme a ti, hermoso hechicero...
Eres el único que ha hecho de mi su esclavo
y todo gracias a esta maldición llamada amor
que introdujiste en mi...

Es muy tarde para huir,
ya mi alma es toda tuya...
No me puedo resistir a su poder,
pues es más fuerte de lo que creí...
Solo me queda ser sumiso
y entregarme a mi poderoso amo...

sábado, 27 de agosto de 2011

Te quiero

Te quiero...
Te quiero aqui y ahora.
Te quiero en el bien y en el mal.
Te quiero como eres,
aunque no siempre lo haga notar...

Te quiero con tus lágrimas y desvaríos.
Te quiero con sudor y sangre.
Te quiero con desdén y sencillez.
Te quiero con angustia loca,
pues cada vez te veo más distante...

Te quiero a la una y a las tres.
Te quiero compungido y humillado.
Te quiero desafiante y dominante.
Te quiero hasta la ultima fibra de mi ser,
esa que vibra con solo oír tu nombre...

Te quiero como agua y fuego.
te quiero en la luna y en las estrellas.
te quiero con amor y cariño.
te quiero con pasión ardiente,
tan ardiente que consume mi interior...

Te quiero...
Resuena en mi cabeza...
Vibra por mi ser...
Se escurre en mi sudor...
Y brilla en mis ojos...
Te quiero...

No es que te odie…


No es que te odie, sino que temo al dolor…
Ese dolor causado
por aquel caballero
que de mi amor se hizo acreedor…

No es que te odie,
sino que en mi malestar me encerré
y negué todo lazo contigo,
para así evitar desangrarme
por la herida abierta…

No es que te odie
sino que tu constante trato
tan frío como el hielo
y tan cortante como el acero
me fue alejando de ti…

No es que te odie,
esa palabra no va con tu nombre,
el cual escribo en ese papel
tan fino y delicado
al que llamo “vida”.

No es que te odie…
Nunca podría odiarte…
Ni en mis más oscuras pesadillas
he pensado en odiarte,
pues eres tu a quien más amo
en este enorme y variado planeta…

domingo, 14 de agosto de 2011

Lágrimas del cielo.

La lluvia son las lágrimas del cielo que caen por cada persona que sufre en silencio… Cada gota que cae es un sueño roto, una ilusión perdida, un deseo sin cumplir que al tocar tu piel le dan ilusión a tu corazón. De una ilusión muerta surge otra, y el ciclo sigue sin cesar…
Resurgen del interior de tu ser, con fulgor propio, e iluminan tu alma, todo con tal de que esa ilusión siga viva. Hay ocasiones en que esas lágrimas vienen cristalizadas, en forma de esos hermosos copos de nieve, estos son las mismas ilusiones cristalizadas en una belleza y fragilidad liquida.
Ten cuidado al tomar uno en tus manos, pues son frágiles. Si tomas uno con cariño se fundirá en tus manos, y se hará parte de ti. Lo mismo ocurre con los sentimientos. Hay que tratarlos con delicadeza, porque son frágiles, y si los destruyes se desvanecerán…