Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Ansiedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ansiedad. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de junio de 2021

El Enemigo Interno

Curiosa es la vida cuando vives bajo una sombra oscura que no te deja en paz.

El regresar a este sitio me hace recordar a un Daniel que ya no existe, que vió como su vida se caía en pedazos y lo enterraba en los escombros de lo que alguna vez fueron sus sueños, deseos emociones y motivaciones. Castillos en el aire que en algún momento construí, creyendo ilusamente que la vida mejoraría... Pero como ha sido habitual en años recientes las cosas han escalado más y más, y la fuerza que en algún momento me caracterizó se ha ido diluyendo hasta que no quedó nada.

En contraste con el bobo Daniel de 17 años que estaba lleno de ilusión y esperanza ha nacido el Daniel pesimista que solo es una patética carcaza vacía de un hombre que permitió que las ideas de otros le impactaran, le destrozaran y le escupieran en la cara.

Esto ya no es cosa de aquél que se fue, aquél que se aprovechó o aquél que nunca fue. Esto es cosa de esas partes que resuenan en mi interior y que han sido arrojadas al caos sin aviso previo. El surgimiento de este otro yo lo único que ha producido es romper con el balance de una vida que podría ser mejor si tan solo se tuviera un poco de fuerza para levantarse y gritar a los 4 vientos que esto no es lo que quiero.

Pero la lucha interna es tan difícil cuando existe un enemigo al interior, saboteando todo: mi mente, mi cuerpo, mis creencias, relaciones y emociones. La voz que no se calla, que tortura, que no para de hablar de lo patético que soy, de todo lo que he perdido y de lo solo que estoy en estos momentos y que al parecer va ganando.

 Ya no sé qué hacer, la desesperación, ansiedad y ¿la depresión? me han hundido en un agujero oscuro donde la luz no se ve...

Pero...

A pesar de la amargura que me llena, la desesperanza que me inunda, la falta de motivación que le aplasta, y la falta de emoción en mi vida que me asfixia... 

Aún con todo esto...

Aún guardo muy dentro de mi la esperanza de que este enemigo interno será derrotado.

martes, 13 de noviembre de 2018

Lucha interna

El vacío me devora día a día, y me es muy difícil luchar contra el abismo en el que me estoy sumergiendo. Cada día se vuelve más y más difícil levantarse de la cama, poner la mejor cara y enfrentar al día a día. Todo ha perdido sentido, todo se ha vuelto un sinsentido infinito.

En una situación como la mía pareciera que todo está perdido, que no hay más por qué luchar, y cada palabra proveniente de otros puede doler cual hierro al rojo vivo, o servir como un medio de confort.

Pero...

Quisiera decir que que he perdido las ganas de luchar. Y eso es una mentira.

Dentro de mi hay seis fragmentos de un Daniel herido, y que de una u otra forma se resisten a morir. Cada uno hace su lucha de singular manera, ayudando al cabeza dura del Daniel real a mantenerse en pie de lucha.

Uno, una ternura andante, busca hacer de los momentos más pequeños una aventura, algo que se disfrute y que enriquezca el alma.

La valentía del pasado hace su presencia y pretende empujar la vida hacia adelante, fuera de esa vorágine oscura que solo causa pensamientos negativos.

Apoyando a la valentía desde lejos se encuentra la rudeza, que intenta desviar cada impacto que el corazón recibe, y crear una defensa lo suficientemente fuerte para sustentar al escuálido huésped.

No puede faltar también la inteligencia y la madurez, que trabajan mano a mano explicando el por qué los pensamientos negativos presentes no son válidos.

Finalmente, el último fragmento se halla callado, puesto que no es su momento de actuar. Se encuentra refugiado en los confines más profundos del interior y su influencia parece nula, sin embargo los sentimientos resultan ser la última parte de un plan en progreso.

Tal vez parezca que esta lucha interna no tiene fin, pero queda claro que esta situación es un proceso, y como tal tomará un tiempo antes de que la luz rompa aquello que hoy nubla mi cabeza y me hace sentir desamparado.

Al final de cuentas, la esperanza muere al último, ¿no es así?

domingo, 8 de julio de 2018

Ansiedad

Corro, no puedo parar o me atrapará.
Grito sin voz, no me puedo hacer oír.
El temor me asfixia cada noche,
En el día reina el caos en mi mente.

Nadie sabe lo que pasa por mi cabeza,
a veces ni siquiera yo lo sé.
La nube que nubla mi mente es densa
Y mis ideas más brillantes se consumen en ella.

Soy una carcaza vacía de lo que alguna vez fui,
Mi futuro es incierto ante mis ojos,
Y mi presente tan intangible,
Pero mi pasado se vuelve el mas cruel verdugo.

Corro, sin saber a donde voy,
No hay luz alguna al final del camino,
Todo es oscuro, temo tropezar
Y toparme con la sombra que me persigue.

Mis errores.
Mi pasado.
Mi incertidumbre.
Mis miedos.