Hay algo que no me deja en paz
desde hace tiempo… Algo realmente estúpido y que no debería de preocuparme,
pero lo hace: ¿Por qué no he entrado en crisis?
En estos últimos meses muchos de
mis amigos han entrado en crisis por cuestiones que hemos ido viendo durante el
semestre, cosas que deben de reflexionarse y guiarte a decidir tu camino. Pero
yo no, y me hace sentir estúpido. ¿Será que estoy tan bloqueado que no me
permito profundizar? ¿O será que no tengo camino a seguir? ¿O tal vez mi camino
y mi forma de manejarme en la vida ya la definí?
Sea como sea, este hecho me hace
sentir raro, incómodo… Como si estuviera excluido de algo. Y eso, señores y
señoritas, es algo horrendo.
Yo sé de crisis, he pasado varias
en los últimos 7 años, cada una con su matiz y sus consecuencias, y cada una de
ellas me ha hecho cambiar, crecer y madurar hasta ser o que hoy soy.
Cabe recordar la etapa en que me
acomplejaba mi cuerpo, puesto que parecía de niño, o la crisis por descubrir mi
orientación sexual, también está la que pasé al no saber qué era lo que yo
buscaba estudiar, o la más dura, que fue la combinación de un truene emocional,
problemas familiares, el reprobar y no graduarme y el choque con mis
necesidades sexuales. Crisis muy fuertes, muy crudas y que me hicieron
replantear mi vida como tal.
Pero hoy en día no logro ponerme
en crisis por el hecho de que mi disciplina tiene la misma estabilidad de un
edificio construido en la falla de San Andrés, o que se basa en la metafísica y
dado dicho carácter no le permite ser ciencia, por lo que uno debe de buscar
los métodos correctos para hacerlo. Y no pienso discutirlo.
Soy de la idea de que hay que
aferrarse a lo que uno quiere, pero con actitud abierta ante todo, por lo que
el casarse con las ideas no es una salida viable. El darle el carácter de
ciencia a algo depende de cómo te adentres en la disciplina, pero no por eso
negar a la metafísica, sino simplemente no permitirle el influenciar tu trabajo
científico. La metafísica es buena para la vida, pero no para la ciencia,
aunque muchos no lo crean.
El tomar las ideas de una
persona, aferrarte a ellas y ponerlas en comparación con las de otras personas
es interesante, pero ¿realmente te llevan a algo? Yo preferiría hacerme de un
criterio propio, no buscar un criterio de alguien y apropiarme de él.
En fin, soy aquel chico raro que
nunca está en sintonía con los demás.