Buscar este blog

domingo, 6 de noviembre de 2011

Mr. P.

No hay mayor verdad que las palabras que estoy por proferir.

Hace un tiempo creí haber hallado a la persona perfecta, y en parte lo fue, pero nada en este mundo es perfecto del todo y me decepcionó magistralmente. Pero tú... ¡Tú eres lo más cercano a esa perfección!
Con esos ojos que me invitan a admirarlos día y noche sin descanso, esos labios que serían mi perdición, aquel cabello ensortijado, tu buen gusto al vestir, aquellas gafas exquisitas que cubren tus ojos... En fin... ¿Qué más puedo pedir? ...Tal vez poder conocerte en persona...