Poner en balanza lo vivido, eso
es algo que he estado haciendo últimamente. ¿La conclusión a la que he llegado?
No tengo mucho de que quejarme últimamente, como dice aquella canción de Oh
Honey.
Tengo salud, una familia que me
ama (aunque a veces me guste hacerme de la vista gorda con respecto a ello), un
grandioso círculo de amistad, estudio lo que quiero, voy bien en cuanto a
calificaciones, tengo una bella historia de amor en mi pasado y cicatrices emocionales
que al cerrarse se convirtieron en una señal de que estoy vivo.
A veces, por mis antecedentes me
cierro a lo bello que tengo en mi vida, y me sorprende verme en una posición tan
pesimista, cuando en un principio mi personalidad (o lo que en algún momento lo
fue) era totalmente optimista.
Obviamente hay cosas en este
momento que me molestan o asfixian, pero no por eso he de quedarme sentado en
mi rincón, azotándome por errores del pasado, o por amores que no cuajaron en
su momento. ¡Por deus Daniel, tienes 22 años, hay mucho por vivir aún! La
historia no acabará en un buen rato.
Cuesta trabajo reafirmarme a mi
mismo que las cosas están mejor que hace 4 años, y es difícil de mi zona de
comfort cuando la vida me ha puesto una golpiza de realidad que se compara al
mosh pit de alguna tocada. Quiero vivir y ser feliz en totalidad, y es por eso
que he tomado decisiones un tanto “pesadas” para algunas personas, como lo es
estar soltero por un buen rato. ¿A qué se debe esto? Muy simple: mi idea es que
si no estoy bien conmigo mismo como para amarme, entonces ¿cómo pienso amar a
otra persona?
Yo no quiero sexo desenfrenado, o
ligues fugaces de esos que te sirven para saciar el instinto un rato (aunque a
veces lo parezca), sino que quiero algo duradero. Quiero compartir momentos de
mi vida con otra persona que quiera hacer lo mismo, tomarnos de la mano y
caminar juntos, hablando de tonterías, riéndonos como dos idiotas y compartir
el amor con un abrazo o un beso. No solo un palo y ya.
Relacionado con esto va mi
´personalidad. Quiero escarbar en mi interior durante un tiempo, y rescatar
aquel yo que se quedó enterrado bajo los fragmentos de mi vida de hace un par
de años, para ser el Daniel que debo ser.
Por el momento me hallo aquí,
vivo y reservado ante una vida que empieza a abrirme los brazos nuevamente. Y
espero que esta vez la muy puta no me de una patada en el trasero, como
acostumbró a hacer durante la pasada etapa de mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Deja tu huella en mi blog! =D